lunes, 4 de mayo de 2009

TRUCO O TRAVESURA!

Aun sabiendo que los viajes en autobús son un infierno, era ahora o nunca, había postergado la fecha del encuentro y ya no podía posponerlo, era mi primer viaje sola, esperaba solo no tener problemas con una ciudad completamente desconocida, trate de comportarme lo más normal posible, la espera de media hora me tenia agotada, tenía miedo de no saber reconocerla, y de quedar mal a la primera impresión, el calor me agotaba, mi celular sonó, salí de la central me subí a su auto, y fue verla una vez más, no por una webcam sino en propia carne, tenia curiosidad, quería saber si todo lo que sentía desprender de ella por una webcam era producto de mi imaginación o en verdad era ella, teniéndola a lado en su primer saludo, me quede satisfecha, no era mi imaginación y si, definitivamente me agradaba, me agradaba y mucho. Comenzó el recorrido por la ciudad, me sentía esponja marina, quería atrapar todo, los aromas, el propio aire, la ciudad completa, ella no paraba de hablar de dar indicaciones del lugar de donde estaba por dónde íbamos, no podía retener la información, no quería, quería que mis sentidos absorbieran todo menos datos, no quería tener el encuentro grabado en mi mente lleno de datos, quería guardarme toda mi visita en los sentidos. Me sentí en confianza, comencé a ser yo, y sin dar algún otra señal, pedí ir al café, era bastante tarde, y aun así se mostro complaciente, no dio señales de molestia, la vista seguía siendo maravillosa, aun me sentía tímida, podía sentir toda la ciudad, podía sentirla a ella como siempre, como si estuviera en la webcam, pero no sentía venir ninguna señal de que deseara en verdad estar conmigo en otras condiciones. Completamente en territorio ajeno, me deje llevar, las primeras calles me siguieron extasiando, suelo llegar a parecer complicada y exigente, pero hay muchos detalles que suelen pasar desapercibidos que yo siempre aprecio, note que estaba nerviosa caminaba más aprisa que yo, no sabía si le incomodaba mi entusiasmo por el lugar, o que era lo que pasaba por ella. Y paso el tiempo, salimos entramos.

El tiempo siguió, estábamos por fin abriendo la puerta de la habitación que ella reservo, estábamos solas, no podía pedirle nada, no quería pedirle nada, espere a sentirla cómoda, tenia señales pero ninguna directa, estábamos cerca, estábamos lejos, no podía besarla, no quería parecer desesperada, no quería que pareciera juego, quería estar ahí, quería esta con ella, pero no quería hacer un acto mecánico, ni un truco vulgar, después de una última pregunta me besó. Y mientras lo escribo lo recuerdo, un beso cálido, me beso suave, como si me conociera, como si me quisiera, no sentía curiosidad en ella, no sentía ni la mínima intensión de juego, me beso suave, me beso suave, y creo que pude haberme quedado ahí, comencé mi parte, me extasié tanto que mis manos entorpecieron, mi mente procesaba sus movimientos, mi boca sentía sus besos, mi lengua se extrañaba de tener el sabor de un cigarro, mi cuerpo sentía su calor, mi calor, la emoción. Cuando sus besos bajaron, y sus manos apoyaban a que mi cuerpo se extasiara, me deje morir. Le agradecí con besos, estaba ahí, y notaba su emoción por estar a mi lado, sus ojos, su sonrisa, llegue a ella por debajo de las sabanas, otro sabor, pero mi lengua reconocía que todo estaba bien, su humedad su sabor, sus gemidos: externo su “lentitud” no me preocupaba nunca estuve ahí para apurarla, ni siquiera esperaba que terminara, quería tenerla, quería besarla, quería llenarla, y se sintiera satisfecha, me dejo agotada, eran demasiadas las emociones, de una extraña manera mi cuerpo termino arqueándose sobre ella, como nunca lo había hecho, y ahí, no solo quede sorprendida de mi cuerpo “lento” si no de ella, ya no estábamos ahí cumpliendo protocolos, estábamos haciendo gozar los cuerpos, sin preguntas, sin preocupaciones, todo estaba bien. Grabo en mi mente sus manos, su espalda, sus besos siempre cálidos, su mirada, su emoción.

Nos alcanzo la madrugada, facellimos por un momento, no voy a olvidar cuando abrió sus ojos, vi adentro de ella, vi lo que quería, vi lo que era, vi ternura; porque no podíamos ser otra cosa?, que estábamos haciendo? Era sorpréndete esa mirada ese cuerpo que me deseaba, así como nos alcanzo la madrugada nos alcanzo mas el día, teníamos que irnos. Quería morir de hambre primero antes de soltarla, y sin embargo el tiempo había terminado, me beso antes de salir de la habitación, y desde antes de eso mis ojos solo recordaban su mirada al despertar, esa me la guarde en el corazón porque pocas veces he visto una mirada que me llenara tanto.

Y retrocedió el tiempo estábamos de nuevo en la ciudad paseando, reconociéndola, pero ya no era igual, ya no estaba sentada en su auto con la expectativa de que pasará, estaba a su lado sintiendo sus mano rozarme, me alagaba cada intensión de ella de querer seguir a mi lado, hasta que la despedida se hizo inevitable, subí al autobús de la misma manera que me despedí de mi novia llegue a saludarla, como si no hubiera pasado nada, como si solo hubiera ido a conocer a una vieja amiga. Te contienes la explosión de sentimientos que traes dentro y sigues con tu vida pero no evitas recordar la explosion de sentimientos.

domingo, 3 de mayo de 2009

Encuentros compartidos...

Jimena por AVG3 photography tomada del flickr

Maldición!! Pensaba… debía llegar a tiempo y parecía que todo se ponía en contra. La llegada a la central de camiones se complicaba, debía hacer algo. Tranquila, respira… evidentemente este encuentro la tenía nerviosa… Concéntrate… con el corazón latiendo deprisa aceleró el motor del automóvil y después de tres intentos acertó la salida de la carretera que la llevaría a recogerla… Ella ya le había enviado un mensaje de texto avisando su arribo lo cual aumentaba su nerviosismo… una llamada rápida para avisar su llegada y de inmediato una figura conocida y desconocida a la vez aparecía a lo lejos, pronto esa figura se encontraría sentada junto a ella en el auto.

            Hola… Buenas noches!!!... disculpa la tardanza… decía esto mientras rápidamente le echaba un ojo y pensaba que se veía distinta… definitivamente en persona era más atractiva… la ponía nerviosa verla a los ojos… se concentró en conducir… la conversación fluía como si no supieran que estaban haciendo ahí… era de noche… el aire refrescaba una noche un tanto cálida pero no los suficiente como para sentir calor… se estacionó y salieron al encuentro de espacios cotidianos para una y nuevos para otra… estar a su lado caminando y escuchándole hizo crecer su expectación… deseo fumar un poco pero se contuvo…

            Con un rápido abrazo  y una rápida presentación se reconocieron… no es lo mismo tener a la persona junto a uno que a través de la fría pantalla de un ordenador… pasearon, recorrieron rápidamente la ciudad en un tour nocturno favorecido por el poco tráfico lo que hacía mucho más agradable la conducción…  mientras paseaba por su ciudad reconocía a su acompañante… joven, delgada, agradable a la vista podía sentir que también ella estaba nerviosa… y súbitamente sintió hambre… ella le había prometido llevarla a una de las sucursales de una cadena de cafeterías que sabía era su favorita… ya solamente quedaba media hora para su cierre así que decidió acelerar su camino… una vez hechos sus pedidos, un té heleado para ella y un capuchino helado para la visitante se encaminaron a la terraza… mientras subía las escaleras su mente divagaba… ahora la tendría de frente… con calma… debía enfrentar la situación… conducir era una perfecta excusa pero en ese instante debía tumbar la barrera que todavía sentía hacia con ella… buscaron un lugar en la casi vacía terraza abandonada por los clientes habituales debido al temor por el contagio de influenza… eso… era lo  último que pasaba por sus mentes…

Tras una amena y ligera plática poco a poco sus nervios fueron disminuyendo… sentía su corazón latir rápidamente y sus pensamientos se agolpaban desenfrenados en su mente… eran las 11 pm… hora de salir de ahí… debía llamar a su mujer o comenzaría a sospechar… mientras… ella… debía hacer lo mismo… bajaron al estacionamiento y después de una rápida conversación con su pareja la noche era libre… entró al coche mientras ella seguía escribiendo mensajes de texto a su mujer… no le molestó… cada quién debía atender a su respectiva de la manera acostumbrada… ella se disculpó… situación que le agrado ya que pensó para sí misma que su mujer no era tan paranoica como pensó… ella está peor… ese pensamiento le genero una sonrisa con un dejo de ironía…

            En una rápida revisión al iluminado panel de control del auto se dio cuenta que estaba por terminarse la gasolina lo que la obligó a enfilarse a una gasolinera de atención en las 24 horas del día. En el interior del coche podían escucharse los acordes de K. T. Tunstall mientras hacían fila para que les despacharan combustible, nunca le había tocado esperar tanto pero la compañía era agradable y aminoró la molestia de estar ahí… cambiaron de c.d. y ella le preguntó por uno que le gustaba y tras una rápida revisión de la música que traía se percató que no lo traía… al día siguiente se daría cuenta que si lo traía pero éste se escondió en el respaldo de su asiento espacio que obviamente no se revisó esa noche…

            El tiempo seguía su rápido camino y entre mensajes de la mujer de ella y la continuación de ese paseo general por la ciudad se agotaba el tiempo para llegar al hotel… casi al filo de la media noche llegaron al céntrico hotel donde se había hecho la reservación previamente… llegaron, y ella abrió la cajuela donde se encontraban su mochila y la de ella… estacionaron el auto en la calle y entraron… hicieron el respectivo check in… de nuevo esa agitación provocada por el nerviosismo se hizo presente, no podía parar de sonreír… entraron a la habitación y le propuso bajar a aprovechar y caminar un poco por el centro histórico de la ciudad…

Casi no había gente y eso la hizo sentir nerviosa ya que usualmente hay mucho movimiento pero el temor al contagio mantuvo a las personas en su caso… evidentemente a ellas no… se conversó acerca de las esculturas y el kiosko, una que otra curiosidad histórica y después de deambular un poco por la zona decidieron sentarse a contemplar el edificio de un teatro… Mientras encendía un cigarro bajo en alquitrán ella seguía disculpándose por seguir escribiéndole mensajes a su mujer…

Después de unos minutos decidieron regresar al hotel… dejaron el auto en el estacionamiento y subieron a su habitación…se acercaba el momento de encontrarse a solas en un espacio privado…

Subieron por las escaleras y entraron… ahora la expectación aumentaba exponencialmente… trato de mantenerse serena… se asomaron al balcón e intercambiaron algunas ideas sobre la arquitectura del lugar, de la alberca y sobre algunas otras tonterías… fumó otro cigarro para calmarse… Malditos cigarros bajos en alquitrán y nicotina… no trajeron la sensación esperada… ella parecía más tranquila... parecía expectante del siguiente movimiento… la miraba esperando, le hablaba pero sin presionar el momento…

Para tranquilizarse sacó su computadora y puso música, siguieron conversando sobre tonterías ya que los nervios no disminuían… sentadas en la cama comenzaron a ser más cercanos los cuerpos… pero aún no lograban cruzar ese espacio que las separaba… pasaron los minutos y se recostó en la cama resolviendo si en verdad pasaría la noche con ella… verbalizo su nerviosismo y ella se mostró comprensiva… en algún momento decidió dejarse de tonterías… se levantó, se sentó junto a ella y decidió besarla… la última barrera había sido flanqueada… abrazo su cuerpo al de ella, sintió su calidez, su aroma personal, ajusto sus brazos a este nuevo cuerpo que ahora estaba en sus manos, llegó la excitación… sintió subir su temperatura corporal y la de ella, bromearon un poco y la risa vino fácil, entre suaves besos y abrazos fueron explorando sus cuerpos, hizo lo que cotidianamente queda en idea con su pareja pero que ahora se materializaba con ella, no sabía que pasaba por su mente pero parecía disfrutar el momento…

Mientras yacían todavía vestidas en la cama ella pidió apagar algunas de las luces de la habitación y solo quedó la pantalla de la computadora como iluminación a su encuentro… irónicamente cuando comenzó a enseriarse e intensificarse la acción sonó atinadamente la canción de Mujer contra Mujer… situación que no pudieron pasar por alto y generó un momento agradable…  en un rápido y hábil movimiento de manos ella le desabrocho su brassiere cosa que termino en otro rápido y no tan hábil movimiento para desabrochar el de ella… una vez despojadas de la ropa superior la cosa se enserio… era momento de calmarse y bañarse… en ese momento fue difícil quitarle las manos de encima pero si querían pasar a lo siguiente era indispensable higienizarse…

Después de rápidos baños y pijamas puestas se reencontraron en la cama para continuar lo que minutos antes suspendieron… ella hizo una seña que se interpreto como el deseo de hacerlo bajo las sábanas… así se hizo… una vez removido el edredón y  liberada la sabana se prosiguió… la cosas fluyeron como si fueran amantes cotidianas que conocen las necesidades de la otra… de más está decir que entre besos y abrazos recorrieron suavemente sus cuerpos… conocer su cuerpo a través de suaves besos fue delicioso y más cuando se inició no solo a tener sexo sino a hacer el amor… sentir como palpitaba su cuerpo, su humedad, definitivamente termino de afectar sus sentidos… se esmero y con rápidos y fuertes movimientos de lengua sintió como el cuerpo de ella se estremecía mientras aprovechaba para tocar sus senos con sus manos…  era su turno… ella se puso sobre ella… se tomaron su tiempo… se acariciaron y pudo sentir la calidez de su boca, definitivamente era otra técnica, otra manera de hacer el amor, exploraron diferentes posiciones que terminaron ella explotando en s boca y rindiéndose, ambas al placer que se daban mutuamente… ya era tarde… estaba amaneciendo… sonó la alarma del celular… eran la 6:30 de la mañana… que rápido pasa el tiempo… pensó… había que descansar un poco… no se percató del momento en que se quedó dormida… desnuda junto a ella bajo las sábanas…

Un par de horas después despierta de repente… pero no extrañada de encontrarse en un hotel en compañía de ella, la mira… ella estaba despierta y la veía… se pegunto si había dormido… se reconocieron… no pudo evitar besarla y tocar su cuerpo otra vez…

Deseaba permanecer así, desnuda junto a ella el mayor tiempo que fuera posible… se besaron con nostalgia sabiendo que en unos minutos más deberían salir de la habitación y no podrían hacerlo más… hicieron el amor una vez más, con pasión, sin ataduras… momentos después pasarían a bañarse, vestirse y preparar sus cosas… llamo para reportarse con su mujer mientras ella hizo lo mismo, antes de dejar la habitación se besaron largamente, se abrazaron y no pudo dejar de sentir cierta tristeza al cerrar la puerta tras de si… era tiempo de comer algo…

Sabía que ella quería conocer algunas plazas comerciales así que aprovechando el poco tráfico se enfilaron al centro comercial más grande de la ciudad… hacía mucho calor pero el aire acondicionado del coche fue cumplidor… el trafico continuo ligero y legaron rápido… recorrieron los pasillos del lugar, entraron a algunas tiendas y ella no paraba de asombrarse ante ellas… eso la hizo sentirse orgullosa de su ciudad… comieron algo y se enfilaron al siguiente centro comercial… visitaron otras tiendas… le mostró algunos edificios de los alrededores y siendo víctimas del tiempo enfilo el auto a un lugar donde podrían estar tranquilas en lo que se llegaba la hora de llevarla de nuevo a la central camionera y a su vida con su mujer… mientras manejaba no podía dejar de tocarla, buscaba roces con ella, le tomaba la mano, le tocaba la pierna… le era inevitable pensar que ella había estado entre sus brazos y habían disfrutado de sus cuerpos solo unas horas antes… y que ahora solo podía tocarla furtivamente… fueron a un restaurante y bebieron para bajar la temperatura de sus cuerpos ya que el calor era insoportable… salieron de allí y platicaron largamente en una de las bancas del jardín… llegó la hora de enfilarse s la central… llegaron más rápido de lo que hubiera deseado… la despedida fue rápida no podía ser de otra manera… un largo y fuerte abrazo… un furtivo beso en el cuello… un adiós rápido y la sensación de que todo estaba bien… la operación había sido un éxito…